| Tema | Guía No. 04: ¿Hacia dónde voy? |
|---|---|
| Evidencia | |
| calificable? | 1 |
| Activo | 0 |
Propósito
Guía No. 4: ¿Hacia dónde voy?
Desarrollar un conocimiento informado sobre las distintas creencias y prácticas espirituales, promover el respeto, la tolerancia y la conciencia intercultural entre distintas sociedades y culturas y estudiar la religión como un factor fundamental que influye en la historia, la cultura, el arte, la política y la configuración social de la humanidad.
Motivación

“Hacia dónde voy. Es la pregunta que nunca nos hacemos. Estamos viviendo en el ruido de nuestras propias mentes. Todas diferentes. Pero siempre apurados. Porque, aunque no sabemos hacia donde vamos, tenemos el temor de llegar de últimos. Lo que determina nuestra prisa no es hacia dónde vamos, lo que nos impulsa es una competencia insensata. De allí que el sermón del monte nos diga algo que nunca oímos. Los últimos serán los primeros. Esta carrera alocada y sin sentido, pudiera ser ilustrada con un cuento. En una situación de excepción. Un piloto les dijo a sus pasajeros: Todos nuestros motores están bien, el avión está funcionando perfectamente, hay solamente una mala noticia, por lo demás, todo está bien. La mala noticia es que hemos perdido contacto con la tierra y no sabemos a dónde nos dirigimos. La buena noticia es que vamos a máxima velocidad. Todo el mundo está yendo a máxima velocidad. Vivimos en un constante apuro, pero nadie tiene tiempo para preguntarse, hacia dónde estamos yendo. Nos hemos desconectado de nuestro ser. Simplemente vivimos para hacer cosas que las más de las veces, no son las que realmente queremos, sino las que le interesan a todos y nosotros simplemente, somos parte de todo. Cuando vemos que el mundo empieza a moverse, nosotros automáticamente, nos incorporamos a la carrera. Somos participantes inconscientes del maratón de la vida. Ya las cosas no nos agradan por lo que son, sino porque se han puesto de moda. Nos atemoriza la idea de vivir o actuar de acuerdo con nuestra individualidad, por el simple hecho que no la tenemos. No somos individuos, sino personas con hábitos y costumbres diseñados por medios publicitarios. Cuando algo logra imponerse en el mercado, todos nos empujamos como borregos para pertenecer al grupo de los que están al lado del símbolo del éxito. El hombre pierde cada vez más su identidad, su capacidad de disfrutar en función de sus motivaciones y deseos y se convierte en un simple estereotipo. Se ha alienado tanto, se ha alejado tanto de sí mismo y se somete tanto a lo que hace, que entra en crisis cuando se jubila”.
Explicación
El ser humano empieza pronto a preguntar. Un niño de 3 años es capaz de hacer preguntas a las que los adultos no saben contestar. Un niño de 5 años puede meditar sobre los mismos enigmas que un anciano. El deseo de enterarse de lo que es la vida es un impulso básico en el ser humano. No sólo necesitamos bebida y comida, calor, comprensión y cercanía física. Necesitamos encontrar una respuesta a por qué vivimos. Preguntamos: ¿Quién soy? ¿Cómo surgió el mundo? ¿Qué fuerzas dirigen la marcha de la historia? ¿Existe Díos? ¿Qué nos ocurre al morir? Éstas son las denominadas preguntas existenciales, porque tienen que ver con toda nuestra existencia. Muchas de las preguntas existenciales son tan generales que se repiten en todas las culturas. Aunque no siempre han sido formuladas con la misma claridad, constituyen la base de todas las religiones. No conocemos ningún pueblo o tribu que no haya tenido alguna forma de religión. De vez en cuando en el transcurso de la historia ha habido personas que se han hecho estas preguntas existenciales sobre una base puramente humana, o no religiosa. Pero hasta nuestros días no hemos encontrado pueblos relativamente grandes que hayan vivido sin pertenecer a una determinada religión. Ahora bien, eso no significa necesariamente que rechacen las grandes preguntas existenciales. Se ha dicho que vivir es elegir. Muchas personas harán sus elecciones en la vida sin pensar demasiado en la relación entre dichas elecciones o en si su actitud ante la vida es consecuente. Otras sienten la necesidad de convertir su actitud ante la vida en algo más unificado y constante. Podemos constatar que cualquier ser humano tiene una visión de la vida. La cuestión es si se trata de algo elegido por nosotros y si somos conscientes de lo que hemos elegido.
Ejercicios
1. Adquirir la guía; 2. Pegar la guía en el cuaderno; 3. Observar el video recomendado en la guía. 4. Copiar en el cuaderno lo que dice el video; 5. Leer la guía completamente. 6. Escribir la guía en el cuaderno; 7. Un piloto les dijo a sus pasajeros: “Todos nuestros motores están bien, el avión está funcionando perfectamente, hay solamente una mala noticia, por lo demás, todo está bien. La mala noticia es que hemos perdido contacto con la tierra y no sabemos a dónde nos dirigimos. La buena noticia es que vamos a máxima velocidad”. ¿Qué opina usted al respecto? 8. Realizar un dibujo a todo color relacionado con el tema tratado en esta guía.
Evaluación
1. Trabajo en clase (1 punto); 2. Cuaderno al día (4 puntos); 3. Sustentación (2 puntos); 4. Orden en el puesto de trabajo (1 punto); 5. Actitud ante la clase (1 punto); 6. Adquisición de la guía (1 punto).
Total: 10 puntos.
Bibliografía
Foro
Cursos
| Curso | |
|---|---|
No results found. | |
Acceso a las actividades
| Actividad | Nombre | Fecha de ingreso | Fecha de actualización | Número de ingresos | Año | Curso | Subreporte |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
No results found. | |||||||